Pity y el tiempo de descuento

Hace 48 horas, nos enteramos que Cristian Alvarez, ex líder musical de Viejas Locas e Intoxicados, estaba prófugo . Este episodio se originó a partir de una denuncia en su contra por un homicidio en el barrio porteño de Lugano, precisamente en Samoré, aquel al que él alababa en los «90», momento de esplendor de Las Viejas, como se decía por ahí.

Con el músico encarcelado, luego de entregarse y decir a cámara abierta que «cualquier animal hubiera hecho lo mismo», el periodismo empieza a investigar y a darle micrófono a cualquiera que dice haberlo visto aunque sea treinta segundos a lo largo de su vida.

A partir de esta reflexión, nace la necesidad de contar lo que uno vivió con un personaje así y analizar que las diversas opiniones que hay, están muy alejadas de lo musical. Alvarez hace mucho que dejó de ser músico, solo debe sentirse así cuando cobra las regalías de las bellas canciones que quedaron en nuestra mente, y en los casi diez discos que editó en el transcurso de las últimas décadas.

Relacionarlo con la música hoy parece atrevido porque no tenemos nada potable desde el año 2004, catorce años atrás, cuando Intoxicados llegaba al trágico República de Cromañón para brindar un show que se extendió hasta las cuatro de la mañana, debido a los impasses y desapariciones del frontman, alegando temas sin sentido y justificando de manera violenta su ausencia sobre la tarima mientras la banda intentaba respetar la lista.

A esta noche le podemos añadír dos más, como las de 2006 en Obras con Intoxicados, en donde convocó más de 10 mil personas en tres noches consecutivas, en las cuales el público salió muy enojado por el concierto que tuvo que presenciar. El regreso de Viejas Locas, algo sin sentido según la visión del que escribe estas líneas, tuvo una noche tragicómica en el Estadio de Racing, con Piti llegando dos horas tarde y con un público que huía raudamente ante cada corte del show, es hasta el día de hoy que no sabemos el horario de finalización del mismo.

Ese fue el quiebre con la música, a partir de ahí dejó de serlo y pasó a ser un personaje pintoresco en algunas ocasiones, y peligroso en otras. Lo que ocurrió en la noche del jueves, sucede en muchas zonas de nuestro país, pero el titular cobra fuerza por la presencia de un ex artista, quien supo marcar a una generación de jóvenes amantes del rock and roll.

El tiempo verá donde lo pone, si estar encarcelado lo puede hacer tener una mejor calidad de vida en el peor lugar del mundo. Con 46 años en el lomo, va a ser difícil que vuelva a hacer lo mejor que solía saber hacer: canciones.

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