Los Siberianos

Las Sombras & Los Siberianos en Niceto Club: Ahora el humo nos perseguirá

La cita es full pampeana, Los Siberianos & Las Sombras, dos bandas primas o vecinas tanto en su origen geográfico como en el estilo folk que las caracteriza y que vienen compartiendo escenario durante gran parte del 2021.

Llegamos a la puerta de Niceto Club, ya es tarde-noche de martes y es una de esas veladas de primavera bien agradables: fresquitas pero muy disfrutables.

Y así nos reciben Los Siberianos la primera de las bandas de la noche, con la frescura de su nuevo disco y también con esa frescura atemporal que creo los caracteriza. Siento que los podes escuchar un rato sin tener mucha idea de dónde son ni de cuándo son, como si fueran emisarios y mensajeros de historias olvidadas.

Todo comenzó con el hihat de Roberto Figueroa marcando el ritmo para que empiece el resto de la banda con una intro instrumental, y sólo después de unos segundos es que llega Tomás Cortina con su guitarra acústica.

Cuando nos queremos dar cuenta, es que arrancó “Gypsy” y así arrancamos también nosotros; medio engualichados de entrada. La strato de Ramiro Achiary está definitivamente endiablada.

Bienvenidos damas y caballeros al show de Los Siberianos” nos recibe formalmente Joaquín González y ahora la que suena es “Algo Tuyo”, otra del álbum homónimo que parece sabemos todos. Su guitarra está en alto como si fuera un mástil. “Perdido entre la gente” viene como estandarte del nuevo trabajo de la banda, y los pickups de Joaquín suenan secos secos como un verano en el desierto. 

Si me voy mañana alguien se tiene que quedar, dicen.

Lo vemos a Tomás, con su remera rallada y su enterito de jean. Sigue empuñando incansable su acústica. Parece austero, forastero cantando la voz de otro lugar lejano…no porque sean de La Pampa y yo de Buenos Aires, pero al menos a mí sus relatos me transportan siempre. Siempre a un lugar diferente.  Es hora de “La Mentira Trágica” que nos regala un riff combinando ambas guitarras, luego del cual nos piden aplausos. Obviamente los tienen, como no podría ser de otra manera.

Vamos con un clásico?” preguntan ahora. “Yendo” diríamos si no hubiera sido una pregunta retórica. Suena “La Navaja” (temazo), enganchado como medley con “Nieve Bonaerense”, que es otra muy cantada por la concurrencia. Los ohohoh acompañan el riff, gritando al unísono en una especie de himno que todos sabemos. Las guitarras siguen enlazadas, sincronizadas.

Van a llegar “Lo Mejor de Todo”, “Cuenta Conmigo” y “Desertor”m con la que ya nos movemos como nunca en la noche, y arriba del escenario lo vemos a Juli Pico descontrolando su melena y su bajo con un solo memorable.

Queda para el final mi favorita personal “Mi Vecino y Sus Extrañas Maneras”, hoy con el tempo un poco más acelerado (le queda muy bien); y parece que a uno de los fans también le encanta el tema porque se trepó al escenario a hacer los coros en el micrófono de Joaquín. Épico momento.

Luego de un intervalo que nos permite hidratarnos con alguna que otra birra fría, estamos con todo para seguirla. Llega ahora el turno de Las Sombras, que da inicio a su setlist con el último sencillo de la banda: “Lo que guarden tus ojos”, en la voz de Julián Pico.

Los toques de psicodelia se acrecientan un poco, y se suma ese componente rocanrolero que termina de darle definición a su estilo no tan definido.

Luego una secuencia instrumental que se lleva los primeros vitoreos de este nuevo segmento, se viene una tanda de temas nuevos iniciada con “El ardor” para dar pasoa una nueva intro instrumental. Cargada de luces en escena, las voces combinadas de Manuel Fernandez y Julián Pico se mezclan con los solos casi gilmourianos de Nicolás Lippoli.

Nos encontramos con dos bandas que indudablemente provienen de un estilo similar, pero por momentos se parecen mucho y por momentos son muy distintas.

“Rocanrol del idiota” es por goleada la más celebrada hasta ahora, y con “Vos y yo” llega ese segmento en el cual la banda empieza a desaparecer y vuelve a reencontrarse dentro del mismo tema. Quizá fue el riff del bajo de Julián, o los solos de Nicolás, o quizá esto iba a pasar de cualquier manera: pero se armó un pogo muy bello que al menos yo no vi venir.

Van llegando las últimas. Una versión extra blusera de “Blues para los amigos“ a cargo de Nicolás, con un tremendo solo incluido desde su Telecaster crema. Para cuando vuelve el resto de la banda al escenario nos vamos a despedir con “Los chicos de tu barrio”, obviamente muy celebrada por la audiencia.

Parecía que había lugar para algún que otro bis. Lo pedimos enérgicamente, pero ahí quedó nomás el setlist de la noche. Por nuestra parte nos fuimos extrañamente revitalizados por la nostalgia, con la curiosidad de conocer qué nuevas historias se vendrán para estas dos entrelazadas agrupaciones.

Más artículos
PH Soledad Aznarez
Mi Primer Show: Abandonar la Tierra y sentir la ingravidez