Kevin Johansen + The Nada, una fórmula que no deja de funcionar

Kevin Johansen + The Nada|| Niceto Club || 17.03.18

Niceto está repleto de gente ansiosa porque salga la banda y por vitorearlo a él.  Él es Kevin, quien con su carisma habitual, nos introduce en su mundo y en su lenguaje, repleto de juegos de palabras, bromas tiernas y una mirada ácida pero también dulce sobre el universo que nos rodea.

Se refiere al «Lolla Paliza» para hacer frente con humor al monstruo enorme de bandas que está sucediendo en el Hipódromo de San Isidro. Pero mientras tanto, en este Niceto cumpleañero, Kevin y su banda nos invitan a bailar abajo y arriba del escenario, con su ya conocida costumbre de invitar a algunos de los espectadores a danzar con él. El clásico de «Cumbiera intelectual», esa oda a las estudiantes de Filosofía y Letra, con mucha cabeza y mucho saber, pero también conectadas con el meneo «bum pum» desata una fiesta en el lugar.

Junto con su hija, que con su dulce voz lo acompaña en varios de sus temas, y logra derretir a toda la platea. Ambos cantan juntos una canción que él compuso cuando ella tenía dos años, «El círculo». Dieciocho años después, la canción vuelve con ella en el escenario. Ambos se mueven en el espacio como peces en el agua y los dos juntos emocionan.

En «Sos tan fashion», Kevin nos habla de las poses y la batalla entre los profundamente superficiales y los superficialmente profundos mientras su banda hace caras y se burla del caretaje. Y así se desarrolla la noche, hit tras hit, baile tras baile, pasito tras pasito. Se despiden con el clásico «Fin de fiesta» y todos deseamos que esto sea un círculo que pronto vuelva a comenzar.

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