Rolling Stones Vilas

Dirty Work, el disco que une a los Stones con Vilas

Cuando uno empieza a investigar sobre las efemérides musicales, más allá del tradicionalismo de decir en que fecha obviamente se publicó tal trabajo o cuando ocurrió tal hecho y lo que significo, en este caso, para la historia de la música, se empieza a dar cuenta que muchas veces tienen varias cosas en común. A veces puede haber datos que lamentablemente no se encuentran muy fácilmente en la web, pero que si uno empieza a atar cabos, encontramos varios linkeos, y es el caso del 24 de Marzo.

Más allá de ser uno de los días más importantes y emotivos de la historia de la República Argentina, el cual pedimos no olvidar todo lo que paso con la ultima dictadura militar, siendo la etapa más oscura de Argentina, también ocurrieron algunos hechos dentro del mundo de la música y que casualmente alguna relación tienen.

The Rolling Stones, siempre en escena

Este 24 de marzo se cumplieron 36 años de la publicación de «Dirty Work» de Los Stones, históricamente el peor disco disco de la banda, que casi termina con ellos y que viéndolo a la distancia hubiera sido muy triste. Más allá de ser un disco con mucho desgano y notable, es también el disco con la tapa mas grasa que pudieron hacer Las Majestades Satánicas en su vida. Ellos con trajes pasados de color flúor que parecen una mezcla entre una banda de narcos y «Miami Vice», serie icónica de la década de los 80.

Es también el álbum que marca el toque de fondo y ese momento fatídico de la relación entre Jagger y Richards, donde Mick estaba en lo más alto de ser un ególatra y aspirando a ser una caricatura de el mismo cuando en realidad ya era el mismísimo Mick Jagger.

Un momento donde la prioridad del cantante estaba en crear y arrancar una carrera como solista, allí metió toda la carne al asador al mismo tiempo que The Rolling Stones tenían coordinado empezar a grabar un álbum con aspiración a volver a salir de gira después de tres años. No solo no paso eso, sino que la banda estaba en su gran momento de desconexión; Bill Wyman estaba empezando a tener un gran problema en los medios por empezar a salir con una niña de 14 llamada Mandy Smith cuando el ya tenía 47 años, con la cual luego se casaría con el ya teniendo 53 y Mandy tan solo 19 años.

La historia del puñetazo de Watts a Jagger

Otro gran problema, más allá las peleas entre los lideres fue Charlie Watts, que aunque no se hizo público, estaba pasando por problemas muy severos con la heroína y el alcohol que casi lo dejan fuera de combate. No tenia el estado para grabar y mucho menos para salir de gira, esta fue una excusa que le vino como anillo al dedo al querido Mick para negarse a salir de gira. De hecho en la primera reunión para este disco, allá por octubre de 1984 en Amsterdam donde ocurre la tan conocida anécdota del puñetazo de Charlie Watts a Mick Jagger. El mítico frontman ya estaba tan insoportable con su ego que, después de una noche de parranda con Keith Richards, llegan al hotel y con una borrachera importante lo llama a Watts desde la habitación que compartía con Keith, para que viniera a tocar la batería pero llamándolo: “mi baterista, que venga ya mi baterista acá”.

Charlie Watts, que estaba en el séptimo sueño durmiendo lo mas bien con su esposa, no solo se enfureció porque lo despertó en plena madrugada, sino que lo molestó aún más el hecho de que le dijera que era su propio baterista y le exigiera de ese modo que fuera a tocar. El bueno de Charlie se pego una buena ducha, se puso su más elegante traje, sus zapatos bien lustrados, se peinó, se perfumó y se dirigió a la habitación de los otros dos.

Jagger abrió la puerta y ahí Charlie lo sorprendió con un buen gancho que hizo volar a Mick Jagger hacia una mesa de salmón ahumado para decirle: “No soy tu puto baterista, ¡en todo caso vos sos mi cantante!”.  Dirty Work es un disco casi enteramente de Richards, y de alguna manera su comienzo tácito como solista. En el peor momento de la banda es donde se pone el grupo al hombro con todos los problemas que había alrededor.

El único que estuvo ahí con Keith fue Ronnie Wood, con el que harían todo lo posible y que, por eso no sorprende que también, más allá de que la banda no se podía ni ver, sea el disco con mas invitaciones en su historia. Invitaciones de gente que iba a tocar, que iba a saludar, o que iba a figurar como el caso del gran tenista argentino Guillermo Vilas. El disco se grababa en Paris y en aquel tiempo Willy vivía en la capital francesa, además de ser amigo del bajista de la banda Bill Wyman.

Willy con Richards y Wood en una visita de The Rolling Stones a la Argentina.

Cuando llega al estudio con lo primero que se encuentra es que The Rolling Stones estaban trabajando en la canción que le da nombre al álbum, allí fue conoció a la parte mas divertida y alocada de la banda que no era precisamente Bill Wyman, sino los hermanos macana del grupo que estaban liderando el disco y que eran Keith Richards y Ron Wood con los que sellaría una gran relación.

Willy, el guardaespaldas Stone

No es casual que cuando llegan en 1995 por primera vez a la Argentina, el amigo que va a estar todos los días con ellos durante su visita va a ser el mismísimo Guillermo Vilas, que también fue responsable de que la policía no fuera a revisar sus habitaciones. Esto se dio con Vilas llamando al asesor del Presidente Carlos Menem, el mismísimo Tata Yofre, quién más allá de haber sido alguien de alto mando en la Side y estar trabajando junto al mandatario, era un gran fan de Los Stones que los había conocido días previos en la Embajada de Inglaterra del barrio porteño de Recoleta.

Yofre incentivó a Carlos Menem para que los recibiera en Olivos, Guillermo solo tuvo que llamarlo y Tata. que justamente estaba yendo a la Casa de Gobierno, se reunió con Carlos Corach, Ministro del Interior en aquel tiempo para que evitara que la policía fuera al hotel donde la mítica banda se alojaba. El mito dice: “Carlos, que a un Rolling le encuentren un raviol en una habitación, es lo mismo que a vos te encuentren una enciclopedia en tu casa”.

Corach solo tuvo que levantar el teléfono, llamar al jefe de Policía y suspender el allanamiento que iban a llevar a cabo en el hotel que estaban hospedados Jagger, Richards, Wood y Watts. Yofre le devolvió la llamada a Vilas para decirle que ya estaba solucionado, y que sus amigos podían dormir bien y sin frazada.

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