An evening with Mayer Hawthorne (Una noche con Mayer Hawthorne)

Mayer Hawthorne | Niceto Club | 23.01.2018

Buenos Aires tiene esa capacidad de maravillar al que sabe buscar algo para entretenerse, y lo mejor de todo, es que sus calles no prestan atención al calendario, aquel martes en la noche pintaba para un par de tragos ligeros y relajados, pero caminando por Palermo una marquesina brillaba en el clásico Niceto Club, en sus ciclos de Niceto Black presentaban al estadounidense Mayer Hawthorne, elegante exponente del Neo-Soul y el R&B, imposible no dejarse llevar por el coqueteo de esta invitación, desviamos los pasos y entramos.

Con un recinto casi lleno, pedimos un Bombay Gin Tonic y nos acercamos al escenario, las últimas notas de un funk genérico suenan mientras se abre el telón que tantas veces hemos visto moviéndose para descubrir la vanguardia de la escena local e internacional. El público es variado, algunos vinilo-lovers, mucha juventud curiosa, fanáticos conocedores y algún crew de hiphoperos. En escena, Hawthorne, de chaleco estampado, corte de pantalón perfecto y peinado cuidadosamente arreglado, una especie de white Curtis Mayfield vintage soul look.

Lo acompañan teclas, guitarra y una diosa de backup singer, inicia la noche con un set movido, pop-funk bailable a la Earth & Wind and Fire mientras baila y canta “Time for Love” de su EP “Party of One”, se ve cómodo en escena mientras el público baila de un lado al otro, rompe el hielo con su imagen de chico bueno y melodías pegajosas, como el éxito del 2013 “Backseat Lover”, es easy-listening soul, somos nuestros padres bailando con un viejo tema que los hacía mover toda la noche.

De vez en cuando sostiene su Fender Telecaster blanca y se suma a su banda para jammear un poco entre temas, Mayer es conocido por ser un multi-intrumentista nato, suena “Finally Falling” y “Fancy Clothes” y los fanáticos lo ayudan en los coros de este groove setentero y dub funkeroso respectivamente.

Hot Moment of the night: Hawthorne canta “Designer Drug” y Niceto ilumina la disco ball y nos transporta a los 70’s, todos bailan el tema, con o sin pareja la noche es una fiesta, una suave y sexy fiesta.

Hawthorne baja el ritmo, se sirve cuidadosamente en un Old Fashion un poco de Hennessy con Ginger Ale mientras inicia el intro de “No Strings” seguida de la genialmente producida por Kendrick Lamar “Crime”, no estamos seguros si todo el público conocía los temas, pero si de que todos lo sentían, la vibra de la noche se movía como el americano quisiera, incluso se dio el lujo de asomar “Sound of Da Police” del gran KRS-One en pleno tema.

En un corto interludio, Andrew Mayer Cohen se convierte en la figura que le dio la fama, vestido en un traje gris perfectamente entallado, acompañado por sus gafas gruesas y sombrilla negra trae clásico tras clásico: la perfecta low tempo de “Green Eyed Love”, el lento de “I Wish it would Rain” y su más famosa canción, “Just Ain’t Gonna Work Out”, este es Hawthorne mostrando su amor por el hip hop, canción suave y flow acertado, Niceto se vuelve loco.

La Tuxedo song de “Do it” se convierte en “Walk this Way” de Aerosmith y se fusiona con “The Walk”, es un show debidamente preparado, lleva los altos y bajos adecuados para hacer pasar la noche volando y aterrizarla con un sweet ass cover de Brenton Wood “Gimme Little Sign” y su propia “Love like That”.

Es la segunda vez que Mayer viene a Buenos Aires, y definitivamente esperamos que no sea la última, una velada elegante, divertida y de good ‘ol soul del good young Hawthorne.

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