Voces de ensueño en cierto lugar surreal

Animal Collective en Teatro Vorterix

Avey Tare y Panda Bear vinieron a dúo para presentar Sung Tongs, álbum realizado por ellos en 2004 y lanzado bajo el nombre de la banda que componen, Animal Collective. Se presentaron a las 21 hs en el Vorterix, y antes que ellos estuvo ENDLRG, el proyecto solista de Gastón Ramos, músico mendocino que integra la banda Usted Señalemelo.

La puesta en escena de Animal Collective contó con dos cortinas artísticas multicolores, como para reducir el espacio del escenario y el dúo sentado a metro y medio de distancia entre sí. Ambos contaron con una guitarra acústica, tenían un bombo en el medio, el cual tocaron en algunas pocas ocasiones y Avey Tare contó con una máquina con la que modificó las voces y agregó efectos.

Sung Tongs, el disco que tocaron, es uno de los más reconocidos del género experimental de la década del 2000. Canciones salvajes y sentimentales, algunas sin tiempo y de estilo surreal. Temas en donde los principales instrumentos durante todo el CD son las voces de Avey y Panda.

El ambiente que generaron los Animales se asemejaba a un bosque sobrenatural, en donde se presumía que todo iba a salir bien. Una música folk, con guitarras que acompañaban a sus voces eufóricas y primitivas. Era un canto de celebración hacia la naturaleza, coros perdidos en el fondo como si fuese parte de un ritual en crescendo. Canciones como “Who Could Win A Rabbit”, “Kids On Holiday” y “We Are Tigers” explican esta descripción.

La canción “Visiting Friends” de 12 minutos creó un espacio atemporal y somnoliento. Las cuerdas sonaron de manera constante alternando entre tres notas, y recién en la mitad de la canción sonidos de voz cortos alterados aparecieron con un ritmo percutivo.

Un caos organizado de voces podría ser el título de este álbum. Las vocales de Tare y Bear se entrelazan, sobrepasan una a la otra, se amalgaman y en un instante como en una explosión se distancian. Aullidos, gruñidos, gritos todo tipo de juegos con sus gargantas. Voces robóticas ondulantes que se trababan en una sílaba o un alarido similar al de un animal se escuchaban. Hubo otros períodos de carácter mántrico, vibraban desde su caja torácica y se repetían fluidamente.

“We Are Tigers” fue la canción más exultante que se escuchó, hasta ocasionó un pogo en el centro de la audiencia. Parecía un canto alrededor del fuego en medio de una jungla fantástica. En esta hubo ciertos golpes de bombo que fueron potenciados con luces coloridas.

En general el concierto cumplió con las expectativas, presentar de forma precisa el disco Sung Tongs a dúo. Sin embargo se notó la falta de algunos sonidos instrumentales para que el círculo se cierre por completo.

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