Principios básicos del desamor

Carla Morrison | La Trastienda | 30.09.2017

Asistir al recital de Miss Morrison fue un placer inesperado, uno de esos eventos a los que fui con cero expectativas y a dejarme sorprender, efectivamente, sorprendido y maravillado quedé, les cuento el porqué: Carla Morrison es una de las cantantes/compositoras representantes de ese power trío de maravillosas voces del pop alternativo mexicano de los últimos años, junto a Natalia Lafourcade y Ximena Sariñana (todas increibles y talentosas), “hijas inspiradoras” de la primerísima Julieta Venegas.

Dos días antes del evento recibí un mensaje de texto de una amiga/compañera ofreciéndome cubrir esta crónica, pensé entonces: sábado en la noche en La Trastienda, ¿qué tan malo puede ser? Que equivocado estaba cuando las luces apagaron al recinto y entre aplausos se deja ver la figura un tanto humilde de la tecatense vestida de rojo.

Sincera, íntima, en un formato casi acústico y de voz espiritual la escuché cantar “en qué momento perdí el control de mis sentimientos, cuando decidí aceptar tus secretos”, las primeras letras de “Tu Orgullo”. Entendí en ese momento que más valía prestar atención a lo que cantaba y como lo hacía la señorita Morrison.

Fácil fue cerrar los ojos y despegar la realidad escuchando “Nunca me dejes” y “Vez Primera”, entendí que Carla era más que una persona que viajó hasta Argentina para simplemente interpretar un par de temas, pude reconocer un hilo conceptual entre y durante sus canciones; se trataba de un manual de instrucciones para el corazón roto. Morrison intercalaba tonadas con pasajes de sus relaciones fallidas, consejos amorosos y enseñanzas de vida.

“Hay personas que superan una ruptura con su pareja, las otras, son las que vienen a mis conciertos” – Carla Morrison 

El storyteller era casi terapéutico, los aplausos eran seguidos por decenas de rostros asintiendo a la profesional en la materia. La voz de Carla es mágica, dulce pero fuerte cuando debe serlo, resulta casi irreal cuando parece que le es muy fácil cantar así, es definitivamente natural. “Compartir” y “Falta de Respeto” son los momentos altos de la noche, La mexicana era acompañada por cada voz femenina del recinto en una especie de canto hipnótico que hace daño, pero hace bien.

La puesta en escena de la gira «Amor Supremo» es sencilla, acompañada únicamente por teclados y batería, Morrison deja que su voz se haga cargo de la noche, como activista política y del amor, sabe como convencer a su audiencia, solo de vez en cuando se ayudaba con su propia guitarra, a veces incluso innecesaria.

“Te regalo” y “No te quiero perder” van cerrando la noche y la asignatura, con palabras dulces, Carla Morrison nos aconseja querernos primero para poder querer después, conclusión tipo mantra que todos nos llevamos a casa y al futuro. No me queda más que agradecer a Mica por la invitación y a Carla por la lección.

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