«No tuvimos ningún cuidado en mostrar esa diversidad musical de la que estamos hechos».

Semana a semana tratamos de acercar propuestas nuevas que buscan mostrarse, en este caso charlamos con Tuti, voz y guitarra de Alma Ombú, banda que acaba de editar un EP, el cual hace las veces de adelanto de su segundo disco. «Entre tiempos» es una placa que desafía límites y a través de esta extensa charla, ese concepto queda claramente demostrado.

El nombre Alma Ombú, nos propone una mezcla de algo liviano, frágil y místico con algo duro, seco y terrenal, ¿Tratan de ponerle esa impronta en sus creaciones?

Si, tal cual. La apreciación que hay en tu pregunta puede que sea la mejor síntesis a nuestra respuesta. Quizás no fue algo premeditado desde el principio, pero el camino musical y artístico que venimos haciendo y recorriendo nos lleva hacia ese lugar. Si nos ponemos un poco místicos hasta podemos pensar que  más que nosotros elegir ese nombre, fue al revés, el nombre nos eligió a nosotros.

¿Qué influencias consideran que la banda supo adoptar a la hora de producir este EP?

Y, es un ep bastante variopinto que de alguna manera deja ver el no apego a un único estilo musical. Es una ensalada que de entrada la ves y no combina ni un poco. Cuando nos preguntan sobre el estilo del EP empiezan un poco los quilombos, porque tenemos que decir “y es bien variado, arranca con un tema tranca con algún que otro acorde medio traído del jazz, pero también hay un tema que tiene un aire a murga uruguaya, y hay otro medio stoner con un riff y un clima bien oscuro, pero que el último tema es como una canción de cuna con una base rítmica medio zambeada…” Es decir se nos colaron un montón de influencias que no son propias del rock, pero que nos gustan y no tuvimos ningún cuidado en mostrar esa diversidad musical de la que estamos hechos.

A lo largo de las canciones este nuevo lanzamiento nos da la idea de que es una obra total, que hay que escuchar de principio a fin, una obra en sí misma. ¿Fue concebida de esa manera?

No tanto. Creemos que el enlace vino después. Es como que primero vinieron las canciones y después encontramos que a pesar de ser tan distintas unas con otras, subyacía en ellas una suerte de hilo conductor que las conecta. Es algo raro porque da la sensación que la línea del ep es justamente la ausencia de una línea musical rígida que permita englobar bajo un mismo género o rótulo a las cuatro canciones que tejen el disquito.  Sí quizás en las letras hay puntos de contactos como palabras, imágenes musicalizadas de maneras diferentes, van dando una idea de qué consideramos nosotros un “entretiempo”.

A la hora de la escritura, ¿cómo es el proceso de creación de las letras?

En nuestro caso, en general la música es quien da las primeras coordenadas. Surgen melodías o secuencias de acordes que tienen como un mensaje oculto. En algunos casos no es necesario develar ese mensaje (y de ahí la música instrumental), pero en otros si se puede hacer.. .Por ejemplo “Instante” fue primero una canción instrumental. Zapábamos esa secuencia de acordes en la sala. Y de a poco la música fue arrojando algunas palabras, y esas palabras se fueron enlazando con otras que dieron cuerpo a toda la lírica.

¿Que salto consideran que han dado desde su primer lanzamiento?

Para nosotros hay varios. Hay más solidez musical que viene dada por el trabajo y el estudio individual de cada uno pero también por el afianzamiento del grupo humano. Eso es clave. Tocamos y se nota que estamos hablando el mismo lenguaje, que si bien hay que laburar los arreglos salen cosas que no son forzadas, que son naturales, que fluyen. Tocando nos damos cuenta hasta si alguno tuvo un buen día o un día pésimo. Y eso lo consideramos un grado de madurez.

Por otro lado notamos un crecimiento en las canciones en un doble sentido. Las letras por un lado incorporan nuevas metáforas y juegan más con la posibilidad que la imagen la construya el que escucha y no venga dada de antemano. Y la ejecución de los instrumentos está más en sintonía con el mensaje general de la canción… De a poquito, muy de a poquito y con nuestras limitaciones, vamos trabajando en el empaste entre música y letra pero también entre la ejecución instrumental y la letra. Darle espacio a cada instrumento y a cada momento de la canción. Eso es algo que antes no lo percibíamos y que ahora lo estamos trabajando mucho y en el ep un poco eso se empieza a notar.

SER es un disco más atolondrado, más inmaduro en muchos aspectos y  también en algún punto menos propio de Alma Ombú ya que ahí hay canciones  de mi anterior banda, y eso si bien todos pusieron la impronta, limitaba al momento de armar arreglos y esas cosas. Este EP tiene todas canciones compuestas íntegramente por los cuatro. Ya sea interviniendo en la música, en los arreglos o en la letra y eso es lo que también le da una sonoridad cada vez más propia del conjunto.

Hay banda de cosas para mejorar pero la evaluación que hacemos de SER hasta acá es sumamente positiva. Vamos a ver si podemos profundizar este camino con la salida del próximo disco que ya se está grabando.

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