Massacre en La Capilla, desempolvando el sótano del under

El recorrido de una banda es un poco como la línea de vida de una persona: con sus hitos y sus momentos inaugurales, los primeros pasos,  el debut, el primer recital, la primer canción.  Siempre genera interés e intriga conocer los recorridos y vericuetos de bandas que han logrado consagrarse, llenar estadios, representar y ejecutar la música de manera magistral.

Aunque el camino dé frutos y sea de crecimiento constante, siempre se recuerda con nostalgia aquella primera fecha, aquel primer acercamiento al público, las manos temblorosas, sudor, nervios y también mucho fuego.

Massacre Palestina, fiel a su estilo y honrando al under desde todos los ángulos, decidió volver a tocar en La Capilla, cuna legendaria del underground nacional y reproducir con invitados el recital que hicieron en sus comienzos.

Se pusieron al hombro la tarea de reabrir un lugar que había sido abandonado. Hasta hace poco cerrado, tapiado y lleno de polvo, sumergirse el miércoles en esta nueva versión de la Capilla con sus techos enormes con forma de cúpula, repleto de posters y caras de payasos satánicos fue toda una experiencia. Recibir, durante la conferencia de prensa, los flyers del recital de la mano de Walas fue el equivalente a entrar en una máquina del tiempo hacia un momento en el que yo no había siquiera nacido aún, y una manera de honrar el espíritu under que la banda aún conserva vivo y galopante.

El aire estaba cargado de emoción, era volver a revivir el espacio sagrado desde otro lugar y reavivar el espíritu amateur de los sótanos que en el caso de Massacre, siempre estuvo vivo, merodeando en todos sus recitales y en todas sus participaciones. La multitud estaba estallada, vitoreando los primeros temas de esta banda que se presentará el sábado 23 de septiembre en el estadio Obras a las 21 horas, festejando sus 30 años de existencia. Ya entrando a la madurez, se ve que todavía corre por sus venas, sangre adolescente, rebelde e innovadora. Los Massacre siguen haciendo historia y nosotros queremos estar ahí para verlos crecer.

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