El león no deja de latir

Nonpalidece + The Wailers || Estadio Obras || 08.12.17

Finalizando el año, nos acercamos al estadio de Obras, para presenciar el cierre más purificador del año. Uno no es el mismo que ingresa al salir después de una sesión espiritual, así que en búsqueda del mítico espíritu de Bob Marley, su cultura, su alegría y su prédica, nos proponemos alimentarnos de la vibra, que de la mano de The Wailers, nos convida un pedazo de historia.

Con una previa a cargo de los Nonpalidece, calentando aún más el estadio, el cual a esta altura el sudor llegaba a arder, en lo que sería lo más parecido a la idea de un infierno, con la diferencia o la salvedad, de que en el templo del rock se están purificando casi terapéuticamente nuestras almas. Una especie de sauna rústico y casero en donde cada uno de nosotros es parte del mismo fuego, dan su ceremonia junto a sus fieles seguidores que le devuelven toda la energía positiva que ellos le tiran, y así dando casi una misa de la buena vibra, deja la pista a punto caramelo para que los Wailers nos rieguen con sus dulces palabras y nos desmaterialicen con sus sonidos.

Saltando como un resorte y con sus dreadlocks al viento, el cantante Josh Barret nos transmite esa sensación de fuerza y de alegría que supieron apuntalar desde los inicios. Por momentos, el parecido sonoro de su voz se asemeja a la de Marley, y en esos instantes el tiempo parece detenerse y la sensación de placer elevarse suavemente.

Abajo, hay varios que se mueven como la superficie de una laguna a la que una suave brisa golpea y la desliza, otros más excitados son un manojo de movimientos casi poseídos por la música o por aquello casi imposible de poner en palabras, pero que se siente en el cuerpo cuando solo él hace lo que quiere hacer y ningún pensamiento lo domina.

Como símbolo de lealtad hacia la cultura rastafari acompañan a la banda a cada costado del escenario la proyección de la bandera de Etiopía que se mantiene así durante toda la noche. Antes de cerrar con una gran versión de “Exodus”, aparecen las hermosas canciones como “Jamming”, “Wake Up And Live”, “Is This Love”, “I Shot The Sheriff”, “I Wanna Love You”, “Roots, Rock, Reggae” y “Three Little Birds”

Contentos y acalorados luego de haber expulsado de nuestros cuerpos toda la mala fortuna, emprendemos la procesión por nuestras propias rutas, sin olvidarnos de que a esos caminos solo los une el amor.

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