Def Leppard y Extreme: dos generaciones del hard rock en una noche a puro clásico en el Movistar Arena

Hay bandas cuya historia parece estar escrita en los discos, en los videoclips y en las canciones que atravesaron generaciones. Pero cuando vuelven a subir a un escenario, la verdadera prueba está en demostrar que todavía tienen algo para ofrecer. El jueves 5 de noviembre, Def Leppard superó esa expectativa en el Movistar Arena de Buenos Aires, con un espectáculo que estuvo a la altura de su historia. La noche también tuvo a Extreme como protagonista, en una combinación que reunió dos nombres fundamentales del hard rock.

La apertura estuvo a cargo de Extreme. Gary Cherone y Nuno Bettencourt encabezaron una presentación de casi una hora que recorrió distintas etapas de su carrera. «Decadence Dance», «Play With Me», «Hole Hearted», «More Than Words» y «Get the Funk Out» fueron algunos de los momentos destacados. Bettencourt volvió a exhibir su enorme capacidad como guitarrista, mientras Cherone sostuvo el despliegue escénico de una banda que combina hard rock, funk y virtuosismo sin quedar atrapada en un solo registro. El repertorio también incluyó canciones de Six, su álbum de 2023, y un segmento dedicado a Ozzy Osbourne.

La historia de Extreme con Argentina tiene dos capítulos anteriores: su primera presentación fue en el Teatro Ópera en 1992 y regresó en 2015 para tocar en Teatro Vorterix, durante la gira por los 25 años de Pornograffitti. En esta nueva visita, el grupo volvió a dejar en claro que su identidad excede largamente el éxito de «More Than Words», una canción que, de todas maneras, encontró en el Movistar Arena un coro multitudinario.

Después llegó el turno de Def Leppard. Formados en Sheffield en 1977, los británicos construyeron una trayectoria que los convirtió en referentes del hard rock internacional. Álbumes como Pyromania y Hysteria marcaron una época y dejaron canciones que siguen formando parte de la memoria musical de varias generaciones. En Buenos Aires, su historia comenzó en 1997, con presentaciones en el Gran Rex y el Dr. Jekyll. Luego llegaron las visitas de 2017, en el Luna Park, y 2023, cuando compartieron gira con Mötley Crüe en Parque Sarmiento.

Esta vez, la banda salió a escena con «Rejoice» y rápidamente encontró conexión con el público a través de «Animal» y «Let’s Get Rocked». El repertorio combinó clásicos, canciones menos habituales y algunas sorpresas, como las versiones de «Personal Jesus», de Depeche Mode, y «Rock On», de David Essex. Joe Elliott, Phil Collen, Vivian Campbell, Rick Savage y Rick Allen demostraron que el paso del tiempo no les quitó capacidad para sostener un espectáculo de estas dimensiones.

Uno de los momentos especiales llegó con «Slang», cuando Nuno Bettencourt regresó al escenario para sumarse a Def Leppard. El encuentro entre los músicos tuvo un condimento adicional con fragmentos de James Brown y David Bowie, en una celebración compartida que convirtió a la noche en algo más que dos conciertos consecutivos.

La recta final reunió algunas de las canciones más esperadas: «Love Bites», «Rock of Ages» y «Photograph». Para los bises quedaron «Two Steps Behind», en una versión acústica a cargo de Elliott, «When Love and Hate Collide», «Hysteria» y «Pour Some Sugar on Me», un cierre a la altura de una noche que encontró al público acompañando cada estribillo.

Def Leppard llegó con una historia enorme sobre sus espaldas y se encargó de demostrar que todavía puede estar a la altura de ella. Extreme aportó talento, energía y una identidad musical propia. Dos bandas, distintas generaciones y un mismo lenguaje: el rock sigue encontrando formas de reunir a quienes crecieron con estas canciones y a quienes las descubrieron mucho después.

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