Cuatro Payasos Muertos: «Somos una banda horizontal donde no hay líderes ni miembros que toman decisiones por todos»

El colectivo 4 Payasos Muertos trae una propuesta cargada de sentido, con algo que se juega por lo que quiere y tiene como objetivo llevar alegría a los que se acercan a su música. «Jake Mate» es el último disco que editaron, el cual los llevó a un parámetro de profesionalidad que los hizo sentir más cómodo. Hace unos días, charlamos con «Pierrot», uno de los cuatro payasos que vienen trabajando durante día y noche con estas canciones.

Es un mes intenso de conciertos para la banda. ¿Cuáles son los puntos que buscan a la hora de encarar un show? ¿Cuáles son las bondades del vivo de Cuatro Payasos Muertos?

Empiezo por lo segundo: un vivo de los Payasos se basa principalmente en que encaramos lo que hacemos con mucho amor y pasión ,sin dejar de divertirnos (como bien dice Mollo, el verbo play en inglés es tocar o jugar y eso es lo que hacemos al tocar, jugamos) pero a la vez, por como somos y por respeto al que nos viene a ver, con mucha “responsabilidad” musical. No nos gusta salir al escenario sin tener los temas debidamente ensayados, puede gustar o no lo que hacemos, pero se nota que hay un grupo armado tirando todos para el mismo lado, con un repetorio eclético y (ya a esta altura) una personalidad musical. Creo que el que viene a vernos eso lo percibe.

Respondiendo la primera parte de la pregunta, desde el comienzo de la banda a la parte musical intentamos sumarle lo visual, por eso lo de nuestras personificaciones y todo lo “extra musical” (en los espacios que se pueden realizar). Cuando empezamos con 4PM cada uno venía harto de tocar en lugares donde se metían a 10 bandas en 4 horas, así que una premisa fue buscar espacios alternativos en los cuales hacer presentaciones sin un reloj contando los segundos que te quedaban de escenario y donde poder sumar el recurso escenográfico como parte de la banda.

Por diferentes motivos que nos exceden como artistas y que tiene que ver con el achique del circuito alternativo (tras clausuras o cierres por la política cultural de la ciudad que muchos no pudieron superar) eso es algo que hoy día no podemos hacer en cada show, pero que está presente cuando las condiciones del lugar son las adecuadas (y ahí laburamos una buena escenografía, luces, proyección de videos, abrir el escenario para cruzarnos con distintos artistas de la arena circense o las artes escénicas, murgas, etc)

Así que últimamente cada presentación tiene su particularidad, en algunos prima lo musical con algún detalle visual (cuando tocamos en bares compartiendo fechas o estamos invitados en un festival) y cuando conseguimos un espacio que cumple con los requisitos técnicos de la banda ponemos toda la carne al asador (y verduras/hortalizas de la huerta, para los veganos). Obvio que por encima de todo siempre está la música, somos una banda de rock que suma lo estético y no al revés.

Hay cuatro discos en el lomo del proyecto, pero Jake Mate quizás es la apuesta más arriesgada. ¿Qué tuvieron que cambiar para llegar a ese sonido o fue parte de la evolución natural de la banda?

Jake Mate fue (o es) una apuesta que se dio naturalmente. Empezamos este disco con la idea de grabarlo en un estudio casero que estábamos armando pero con el correr de los días y viendo que nos tarábamos con pavadas decidimos que un productor artístico nos ordene el caos creativo que teníamos.

En esa búsqueda llegamos a Tucán (Martin Bosa) que trabaja junto a Fran Aguilar y Tomi Carnelli. Por suerte nos entendimos al toque porque en muchas cosas vibrábamos en la misma frecuencia así que no solo laburamos duro y parejo sino que nos divertimos mucho… Los tres nos enriquecieron musical y conceptualmente, compartiendo sus conocimientos de manera desinteresada. Fue una experiencia más que positiva y todo un aprendizaje. Sin dudas hay un antes y un después de laburar con ellos.

Paralelo a esto estábamos en la búsqueda de distintos timbres sonoros, así que tuvimos muchos más invitados que en el primer disco en estudio.

Grandes músicos sumaron su talento con la mejor onda y sin pedir nada a cambio… Edu Smith aportó su violín, Tucan mismo grabó teclados, Fran una mandolina y algunas telcas, Maxi Pintos percusión (al punto de que hoy es un quinto Payaso desde la oscuridad en cada presentación), más otras teclas, vientos, acordeones a cargo de otros músicazos (Daniel Pacheco, Pablo Giner, Lito Castro, Martin Costa, Maxi Ferreira y Joaquin Jurado). Estamos más que contentos con el resultado, no perdió la cosa cruda de violas al palo que tiene la banda ni terminó siendo algo sobrecargado sin sentido, más allá de que uno siempre le sumaría algo más, creemos que está en su punto justo.

¿La forma de caracterizarse para salir a escena es una buena presentación o sienten que tienen que mostrar algo más para que tenga el impacto que ustedes buscan?

Para entender un poco los dimes y diretes de 4PM hay que aclarar que somos una banda horizontal donde no hay líderes ni miembros que toman decisiones por todos, por lo cual cada cosa que hacemos se realiza después de grandes charlas donde se exponen mil locuras (algunas de ellas impracticables por lo delirantes). En una de esas tormentas de ideas a pocos días antes del primer show hablábamos del tema escenografía y alguien tiró tímidamente ¿Y si nos disfrazamos de payasos?, como ninguno dijo ¿¡Estás en pedo!? quedó.

Y si bien en ese debut nos llamamos con nuestros nombres reales ya para la segunda presentación cada uno había adquirido su alter ego musical naciendo Arlecchino, Pierrot, Pablete y Giuseppe. Hoy en día no nos vemos sin ellos (al punto de que cuando tocamos en vivo nos llamamos por esos nombres entre nosotros, estamos del tomate)…

Sonará raro, pero realmente pasa que a veces uno llega a tocar después de un día de laburo agotador y piensa “uf, que paja maquillarme”, sin embargo, una vez pintado es como que se entra en un trance y el cansancio acumulado le queda al tipo que venía de la calle. Estos alter ego, estos maquillajes, nos dan libertad, algo de impunidad y de paso tapan arrugas y ojeras.

En la agenda de los próximos dos meses hay cuatro shows en CABA. ¿Son espacios que aparecen solos o están buscando hacer mucho foco en la city?

Siendo conscientes de la situación que estamos viviendo a nivel nacional, nos pareció una buena movida el hacer fechas más chicas, gratis a la gorra (o con entradas modestísimas), a tirarnos a armar una mega producción que conlleva un gasto que debemos trasladar al precio de la entrada…

Por ese motivo organizamos un circuito en la ciudad para luego intentar hacer lo mismo en provincia. Pasa que el tema de la autogestión hace que muchas veces los tiempos de organizar solos estas cosas sean más extensos de lo que a uno le gustaría. Tenemos una mochila con historias de toques en varias provincias y en Montevideo (todos lugares a los que queremos volver), pero por el momento nosotros solos no podemos armar algo así, obviamente si nos invitan vamos con una sonrisa y nuestros maquillajes al día, por eso es que en octubre vamos a tocar en Morón (el 18/10 en Detroit, Club, Rivadavia 17559) a beneficio de un comedor, porque un amigo/manager/productor nos chifló y ahí estaremos.

¿Cuáles son los próximos pasos artísticos de la banda? 

Seguir caminando y disfrutando de lo que hacemos, esperando con ansias las fechas que tenemos confirmadas de acá a fin de año, buscando crecer musicalmente, con todas las ganas del mundo de volver a grabar (las canciones que quedaron afuera de Jake Mate más las nuevas que surgen) y esperando poder llegarle al mayor número de gente posible. Somos artistas porque esto nos completa como personas pero el circulo se cierra cuando eso que uno hace con tanto amor es recibido por el otro

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