Bersuit Vergarabat en Vorterix: 2 de locura, 1 de calma

Hace cinco años, Bersuit volvía al Teatro Vorterix para festejar sus 25 años de existencia, fueron tres noches deluxe con fechas temáticas que nos hacían revivir canciones que hacía añares que no sonaban, además de contar con invitados y transformarse en una big band.

El viernes, con un par de discos más editados y algunos de los viejos integrantes ya afuera de la banda, la Vergarabat se presentaba en el espacio de la calle Lacroze con motivo de festejar tres décadas de historia, con un impasse breve en el medio, pero el cual le dio paz y salud a un banda muy vertiginosa.

En esta ocasión son dos noches de conciertos en CABA, la primera se abría con “Tuyú”, y mucho público todavía quedaba afuera sin ingresar porque se había relajado con el horario. “Afro” y “Como nada puedo hacer” nos llevaron a los 90´s, y nos dejaron bien claras las razones de porque debíamos estar ahí esa noche.

Se subió Limón y sonó “Ruego”, previamente el espíritu de Don Leopardo ya rondaba por ahí. Sobre el final apareció “Mi Caramelo”, para hacerle honor a esa placa tóxica y repleta de grandes composiciones.

La lista se iba desarrollando, y cada integrante tenía su momento en la fiesta. “Barriletes” y “Vamos en la salud” sorprendieron porque “Testosterona” no iba a ser de la partida, sin embargo fue bien recibido. “Esperando el impacto” brilló como siempre, demostrando ser una enorme ranchera.

El público vibraba, algunos osados se animaban a pedir “Hociquito de ratón”, Tito giraba en el escenario, Pepe se animaba en “No me olvides”, el único de “La Revuelta” y “Morocha” debutaba en el set, mostrando una banda buscando un nuevo hit radial con letra pegadiza y cuarteto que brota por todos lados.

“La Argentinidad” y “La Bolsa” daban indicios de un final que se venía, ya eran más de las once de la noche y dos horas de concierto habían pasado. La intensidad no bajaba y el caos se adueñaba del escenario. “Agradezco” se sumó a los bises y “Que pasó”, otro colado durante la noche, fue el último de una hermosa noche que nos dejó con ganas de muchas otras que no sonaron.

Las comparaciones siempre aparecen cuando uno ve a una banda que mutó tanto durante sus años de historia, la base musical se mantiene y en muchos momentos de la noche eso se nota y corre los ejes de análisis. En una fecha así, solo sirve agradecer y felicitar a un grupo de psicópatas que sobrevivieron a un ritmo feroz de rock y giras, y que, sin quererlo, son la banda de sonido de un par de generaciones. Salud Bersuit Vergarabat.

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