El Gran Rex volvió a recibir a Benjamín Amadeo, esta vez con Prometieron volar como carta de presentación. El jueves 5 de noviembre, el músico llevó al escenario su cuarto álbum de estudio, acompañado por una puesta visual que trasladó el universo del disco al teatro y una serie de invitados que le dieron distintos matices a la noche.
El escenario tenía nubes suspendidas y una gran ventana de avión como parte de una escenografía que acompañó el concepto de Prometieron volar. La propuesta no se limitó a trasladar la estética de la portada al teatro: también puso en escena las ideas que atraviesan el álbum, entre los recuerdos de la infancia, los sueños que alguna vez parecieron posibles y las expectativas que aparecen con el paso del tiempo.
Uno de los momentos particulares de la noche llegó durante «Para Siempre». Mientras sonaba la canción, una persona del público aprovechó la ocasión para proponer matrimonio. La escena encontró una respuesta inmediata en el teatro y sumó una historia inesperada a una canción que ya tiene su propio recorrido entre los seguidores del músico.
Más adelante, durante «El Mensaje», fueron los propios fanáticos quienes prepararon una sorpresa. Desde distintos sectores levantaron carteles con la frase «Hoy nos unió tu mensaje», una intervención que convirtió la canción en un punto de encuentro entre el escenario y la platea.
La lista de invitados también tuvo su lugar. Koino Yokan se sumó a un segmento acústico con «Toda la Vida» y «Lo que hoy quieras». Más tarde apareció Alan Sutton para compartir «No me dediques más canciones», una de las colaboraciones incluidas en el nuevo álbum. Max Carra completó los encuentros musicales con «Cositas» y «Uwaie», esta última perteneciente a su propio repertorio.
Los cruces no fueron un detalle menor dentro de la presentación. Cada participación sumó otra voz a una noche que tuvo como centro las canciones de Amadeo, pero que también dejó espacio para compartir el escenario con artistas de distintas escenas del pop actual.

























Para entender este presente hay que mirar algunos años atrás. Aunque su trabajo como actor lo acercó inicialmente a un público amplio, Amadeo fue desarrollando en paralelo una carrera musical que hoy tiene identidad propia. Vida lejana (2016) marcó su debut discográfico. Después llegaron Quiromancia (2021) y Salvando las distancias (2024), un álbum que obtuvo una nominación a los Premios Gardel 2025 en la categoría Mejor Álbum Pop Rock. Ahora, con Prometieron volar (2026), suma un nuevo capítulo a esa evolución.
El cuarto disco de estudio reúne diez canciones y fue producido por Gabriel Pedernera y Peter Akselrad. Su portada tiene una historia particular: recupera una fotografía de Amadeo cuando tenía cuatro años, vestido con una capa de Superman. La encontró mientras revisaba recuerdos durante una mudanza y terminó convirtiéndose en la imagen que ordenó el concepto del álbum. La distancia entre aquel chico que imaginaba convertirse en superhéroe y el adulto que es hoy atraviesa buena parte de las canciones.
La actuación sigue formando parte de su vida profesional, pero el propio Amadeo reconoce que actualmente la música ocupa el centro de su actividad. También mantiene su participación en OLGA, donde conduce Soñé que volaba. Son dos espacios que conviven en su presente, aunque el escenario musical es el que marca esta etapa con la presentación de un nuevo trabajo y una gira por distintas ciudades de Argentina y Latinoamérica.
El Gran Rex tampoco es un escenario desconocido para él. Su primera presentación en el teatro fue el 24 de agosto de 2024, con Salvando las distancias. En septiembre de 2025 regresó para dos funciones, los días 26 y 27, con las que despidió aquella etapa discográfica. La noche del 5 de noviembre marcó su cuarta presentación en la sala, ahora con un repertorio atravesado por canciones nuevas y colaboraciones.
Con próximas fechas en Neuquén, La Plata y Rosario, la gira de Prometieron volar continúa su recorrido. El paso por el Gran Rex dejó nuevas imágenes, encuentros musicales y algunas historias que nacieron entre las canciones. Para Amadeo, también significó volver a una sala que ya forma parte de su historia y presentar desde allí el trabajo que define su presente como músico.
Fotografías: Micaela Goyeneche
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