Nuestro Amigo, Tu Amigo, Mi Amigo: Invencible

Mi Amigo Invencible en Niceto Club

Contemporáneos al nacimiento de No Son Horas, nos sentimos identificados con su aniversario número diez y quisimos acompañarlos en su celebración en Niceto Club. El pasado sábado 5 de agosto “Mi Amigo Invencible” organizó su cumpleaños invitando a dos bandas amigas para maximizar su festejo para con nosotros.

Dió arranque a la jornada “Las Cosas que Pasan”, despertándonos en esta noche de sábado con un rock potente y energizante representado por un repertorio cortito y al pie. Les siguió la segunda banda de la noche, “Las Ligas Menores”, agregando al evento la cuota necesaria de energía femenina entre tanto hombre en escenario. “Las Ligas” ejecutó música de pureza indie acompañada por la variación de las voces tranquilas de los diferentes músicos de la banda. Voces que, a pesar de ser pacíficas, provocaban pogos, mosh y saltos en el público, y recordaban que la letra simple todavía garpa y más aún si es acompañada de sonidos limpios de indie rock .

La selección de música de espera entre las bandas fue oportuna y clave para amenizar el tiempo obligatorio de cambio de instrumentos, sobretodo en el último trecho de tiempo antes del plato fuerte de la noche.

Pasadas las 22:30hs, se abre el telón y entre la penumbra de luces oscuras se puede visualizar las siluetas de la banda oriunda de Mendoza que da inicio a la noche con un instrumental que nos va preparando para lo que había comenzado.

De a poco van saliendo de las penumbras con luces azules eléctricas que iluminan sus rostros acompañando su música sin género autodeclarado, solo siendo definidos por su sello discográfico “Fuego Amigo Discos” como un sonido destacado por un nervio post-punk intenso con reminiscencias de folk melancólico.

Mi Amigo Invencible transitó su discografía de diez años en casi dos horas de show, siendo marcado el canto a viva voz del público en “Gato blanco atrincherado”, “Los Lobos”, “Maquina del tiempo”, “Bahía do Poin Olive” y “Noches de ciencia ficción” entre otros imperdibles tracks.

A lo largo del recital, variados tipos de músicos fueron invitados al escenario a acompañarlos en la ejecución de sus canciones, predominando el sentimiento grupal sobre las tablas y guiados por una pantalla de fondo representando la esencia de la banda con imágenes de estrellas o simples  formas psicodélicas. Ya anunciada la última canción, la banda invita a todos los amigos que transitaron la noche para festejar en el escenario el cierre de su cumpleaños, cantando “Nada peor que la sed”.

La banda se autodefine certeramente sin género. Ellos son música experimental, tranquila, suave, sensual. Simplemente son lo que son, y en gran parte se debe a que se permiten no encasillarse y continuar jugando al juego musical que se proponen hace diez años, siendo lo mejor que saben hacer: Mi Amigo Invencible.

 

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