Turvo: guandu reafirma su identidad entre el slowcore y la grabación analógica

El trío de São Paulo presenta un segundo álbum que profundiza su búsqueda lo-fi con grabaciones en cinta de casete, nuevas colaboraciones y una sensibilidad marcadamente DIY.

Turvo no representa un cambio de rumbo para guandu, sino una profundización de su identidad. El nuevo álbum del trío paulista reafirma una forma muy particular de hacer slowcore: dos guitarras, voces susurradas y el casete como herramienta creativa antes que como gesto nostálgico.

Grabado íntegramente con una Tascam de cuatro canales sobre cinta de casete, el disco expande el universo que la banda había comenzado a delinear en NO-FI (2025). Sin abandonar la baja fidelidad como lenguaje, las nuevas canciones encuentran un equilibrio mayor entre melodía, ruido y atmósfera, con voces más presentes y guitarras que construyen un diálogo constante.

Más que remitir a una escena específica, el llamado slowcore brasileño funciona aquí como una manera de habitar el tiempo. Los tempos lentos, la ausencia de bajo como eje, las letras introspectivas y una producción deliberadamente imperfecta terminan por definir el carácter de Turvo, un álbum que alterna momentos acogedores con pasajes densos y disonantes.

Esa búsqueda también dialoga con una tradición independiente que va de Duster y Daniel Johnston al espíritu DIY impulsado por Transfusão Noise Records, plataforma vinculada a Lê Almeida y Oruã. No es casual que en 2025 guandu haya sido la banda encargada de abrir el concierto de Codeine en São Paulo: la conexión con ese linaje aparece más como una afinidad estética que como una cita explícita.

El álbum incorpora además colaboraciones que amplían su paleta sonora. Marina Mole regresa en “menos um dia”, una especie de contrapunto oscuro de su participación en NO-FI; Guilherme Paz (Aluno Predileto, de gueersh) suma violines drone en una de las composiciones más atmosféricas del disco; y omar (Aygam, Manobra Feroz) participa en “fantasmas”, una pieza que atraviesa tensión y calma mediante efectos como tremolo, fuzz, reverse y alteraciones de pitch, recursos inseparables del proceso analógico.

Con los sencillos “Véspera” y “cowboy” como anticipo de su costado más melódico, Turvo termina de consolidar una identidad donde conviven poesía minimalista, pequeñas viñetas, drum machines y ritmos cercanos al hip hop. Más que un ejercicio de nostalgia, el segundo álbum de guandu demuestra que la grabación en cinta sigue siendo una herramienta fértil para crear canciones con personalidad propia.

Sobre guandu

Originaria de São Paulo, guandu está integrada por Caique Lima (batería), cleozinhu (voz y guitarra) y João Corte (voz y guitarra). Desde su debut con el EP planos em cima de planos (2024), la banda desarrolla una propuesta centrada en las grabaciones caseras y la experimentación analógica, compartiendo escenario con artistas como Codeine, Oruã y gueersh.

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