Fito Páez cerró su serie de cinco Movistar Arena con una noche de clásicos, presente y emoción

Cinco funciones en un mismo año podrían sugerir una rutina. En el caso de Fito Páez, sucede lo contrario: cada regreso encuentra nuevos matices dentro de un repertorio que parece inagotable. El lunes 29 de junio, el músico rosarino volvió a presentarse ante un Movistar Arena repleto para cerrar su residencia porteña de 2026 antes de emprender una nueva etapa de Sale el Sol Gira Argentina.

El concierto comenzó con el foco puesto en el presente. «Shine» y «Las Fuerzas Armadas del Amor», incluidas en su más reciente trabajo de estudio, fueron las encargadas de abrir una noche que, rápidamente, se apoyó en un recorrido por distintas etapas de su carrera. Sin necesidad de construir un relato cronológico, Fito fue enlazando canciones que, desde hace décadas, forman parte de la memoria colectiva del rock argentino.

«El amor después del amor», «Mariposa Tecknicolor», «11 y 6», «Al lado del camino», «Dar es dar», «Hazte fama», «Tráfico por Katmandú», «Lo que el viento nunca se llevó» y «Brillante sobre el Mic» aparecieron a lo largo de un set que el público cantó de principio a fin. También hubo lugar para una intensa versión de «Yendo de la cama al living», el clásico de Charly García que desde hace tiempo ocupa un lugar estable dentro de sus conciertos.

Uno de los momentos más especiales llegó cuando el escenario quedó reducido a Fito y su piano. «Esta es la parte en la que no sé qué voy a tocar», dijo antes de dejarse llevar por la improvisación. Durante varios minutos navegó por distintas canciones de su repertorio e incluso interpretó «Mother», de John Lennon, en un pasaje marcado por un silencio poco habitual para un estadio de esas dimensiones. Al terminar, agradeció esa complicidad con una reflexión sencilla pero contundente: «Gracias por este silencio, que en este momento de la historia pareciera haberse perdido. Lo agradezco porque la música se mueve mejor allí y llega a los corazones».

Más allá de los clásicos, el show volvió a apoyarse en una banda sólida y versátil, integrada por Diego Olivero, Gastón Baremberg, Juan Absatz, Juani Agüero, Emme y la sección de vientos compuesta por Ervin Stutz, Alejo von der Pahlen y Santiago Benítez. La puesta visual, diseñada por Sergio Lacroix, acompañó el recorrido con una propuesta elegante que reforzó cada clima sin imponerse sobre las canciones.

El cierre encontró, una vez más, a un Movistar Arena convertido en un coro multitudinario. Familias, grupos de amigos y seguidores de distintas generaciones compartieron un concierto que volvió a poner en evidencia la vigencia del cancionero de Fito Páez: un repertorio que sigue atravesando el tiempo sin perder fuerza y que encuentra nuevas formas de conectar con quienes lo escuchan.

Con Buenos Aires ya recorrida en cinco funciones durante este año, el próximo destino será el resto del país. Desde julio, Sale el Sol Gira Argentina llevará este nuevo capítulo de su carrera por distintas provincias, ampliando un vínculo que hace décadas trasciende escenarios y generaciones.

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