1- Había mucha ansiedad en La Plata por la presencia de LPQLP. Tal es así que en la previa se empezaban a ver combis y micros llegando a la ciudad, una muestra más de fidelidad en un año distinto de la banda.
2- La antesala estuvo a cargo de Karamelo Santo con todo su color y ritmo, en una nueva etapa luego de los tiempos movidos que vivió la banda de Goy.
3- La banda mendocina fue una máquina de música arriba del escenario. Un tema detrás del otro para que la adrenalina mantenga el alto nivel que tiene acostumbrados a sus seguidores.
4- Rock y reggae para todos los gustos, pero con la fuerza del vivo se hicieron dueños del Teatro Sala Opera. Esto no es algo usual en una banda soporte.
5- La gente disfrutó tanto el show de Karamelo Santo que, aún cuando los músicos ya habían saludado y dado las gracias, se quedó pidiendo a gritos al menos un tema más.
6- Llegó la hora del plato fuerte de la noche, aparecieron los chicos de La Perra y la gente explotó al ritmo de su rock.
7- Hicieron un gran repaso de su discografía y hasta sonaron temas que sus fans extrañaban escuchar en vivo, lo cual demostró la especial preparación que tuvo el concierto.
8- Mucha fuerza y claridad en la voz de Nahuel acompañados al mismo nivel por todos los músicos en los cuales se destacan los vientos con algunos solos que dan que hablar.
9- Siguiendo con la gira de «Ni Tan Pronto», se sumó al escenario Goy, vocalista de Karamelo Santo, quien fuera productor de su primer disco, para darle más valor y matices a las canciones.